Me pides que etiquete este año y mi respuesta es seguir el olor a mojado. Perdimos los días para dar la vuelta al mundo, y ahora se nos acaban las patadas para empujar la realidad un poco más hacia el futuro.
Hace mucho tiempo que ya no piso tus playas, detenerse a disfrutar cómo los pétalos de arena arropan la piel y adormecen las pisadas. Volveré, y no estarás allí leyendo mis confesiones, antes de que la marea guarde sus secretos. Respeto el mar porque fui marino en otra vida, y crucé mi realidad con las olas, y fui navegante y por eso me gusta el viento en la cara, y también náufrago a la deriva, como cada vez que te haces un ovillo en mi cabeza.
31 de dicimebre y los propósitos siguen sin cumplirse sobre una cama revuelta. Ojalá recuerde dar siempre las caricias exactas. Feliz año nuevo. Si te vas lejos, que merezca la pena.
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